crianza·Un poco de teoría

Llantos y rabietas

¡Buenos días familias!

¿ Por qué llora mi hijo/a ? Creo que no me equivocaría si dijera que esta es la frase más repetida en los primeros años de vida nuestros hijos/as. Para entender el llanto, lo primero que tenemos que hacer es partir de la base de que los niños/as no lloran y tienen rabietas para tomarnos el pelo o para “echarnos un pulso” sino que lo hacen (como ya he dicho en otras ocasiones) porque una necesidad no está siendo cubierta.

Los niños lloran como instinto de supervivencia, porque se ha quedado grabado en su código genético. Los bebés que sobrevivían en la prehistoria y no eran devorados por un animal, eran aquellos que lloraban más alto y cuyas madres acudían inmediatamente al grito de socorro. Por esos los niños lloran, porque nos necesitan, porque necesitan nuestro calor, nuestro contacto, nuestra protección, necesitan que les “salvemos de ser devorados”, si no respondemos al llanto del bebé, éste asumirá que no tiene nada que hacer, se resignará  y dejará de llorar, acumulando estos sentimientos dolorosos y acarreando las consecuencias que esto supone.

Además, se ha demostrado que los individuos que no manifiestan sus sentimientos son más propensos a experimentar angustia y tensiones internas, así como ansiedad y problemas cardiacos .

Processed with MOLDIV

Mención aparte merecen las rabietas, etapa que comienza aproximadamente a los 2 años y que todos los niños pasan. Una vez superado este instinto de supervivencia del que hablaba antes, empieza un periodo de independencia, de autonomía, el niño se reconoce como un ser independiente, con capacidad para decir que no y pensar y decidir por sí mismo, y aquí surgen la mayoría de los conflictos, cuando los intereses o necesidades de los niños/as son distintos a las de los adultos, o, a decir verdad, no son los adultos quienes tienen poder absoluto para decidir.

¿Qué podemos hacer ante una rabieta?

  • Lo primero que deberíamos hacer sería no perder la calma, permitir que el niño/a exprese su enfado y su frustración siempre y cuando no se haga daño a él mismo ni a los demás.
  • Cogerle en brazos si es lo que quiere, sino, simplemente con nuestra presencia será suficiente, que sepa que estamos disponibles si nos necesita.
  • Validar sentimientos ( estás muy enfadado, eso no te ha gustado, entiendo que quisieras quedarte más tiempo en el parque…)
  • Ofrecerle alternativas si es posible.
  • Establecer límites razonables y flexibilidad. Muchas veces, nos es posible ceder, ya que lo que nuestro hijo/a nos está pidiendo no es para nada descabellado, no por ello se va a “acostumbrar”, sino que él/ella también va a aprender a ceder.

Algunas recomendaciones indican ignorar las rabietas, esto lo único que hace es que el niño/a se sienta inseguro, frustrado e incomprendido… lo que sí podemos hacer, es adelantarnos antes de que ocurran. Por ejemplo: si sabemos que nuestro hijo/a,siempre tiene una rabieta al salir del cole porque quiere que le compremos gominas en el kiosko, y nosotros hemos decidido no darle antes de comer, podemos evitarlo cambiando nuestro recorrido. Además, si estamos atentos a las señales previas, también evitaremos llegar a una rabieta.

Si queréis profundizar más en el tema, os recomiendo leer “Llantos y rabietas” de Aletha Solter

¡Hasta la próxima!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s